A través de un proceso conversacional y la aplicación de ejercicios y tareas el cliente:
  • Define sus objetivos
  • Esclarece sus valores
  • Desafía sus creencias
  • Plantea y ejecuta estrategias
  • Se mueve a la acción
Todo con el fin de  llegar al lugar en el que desea estar y transformarse en la persona que desea ser.
De ésta manera logra un “ser” y “hacer” diferente y extraordinario. El compromiso del cliente con el proceso de coaching es la base para el éxito del mismo. El coach será un acompañante que lo cuestione a pensar diferente, anime y rete cuando se bloquee por un paradigma y celebre con él sus logros.